¿Que música escuchan los jóvenes?

Podría ser muy perjuicios afirmar que los jóvenes escuchan solo música ruidosa y sin sentido. Cuando ya somos adultos y nuestras tendencias musicales cambian, solemos apuntar como no validos los gustos de las personas con menos edad. Hay una industria musical, que los agrupa en tendencia y los influye a que prefieran a un artista por sobre otro.

Sin embargo, hay un trabajo que hacer con los jóvenes a través de academias musicales y escolares, para darle a conocer los diferentes géneros, la diversidad de instrumentos sus orígenes y las melodías que se pueden generar con ellos.

La música tiene potentes beneficios para la ejercitación del cerebro, que la mayoría de las veces no sabemos aprovechar. Escuchar música nos puede ayudar a manejar las emociones, sobre todo los que se someten a trabajos extenuantes o situaciones difíciles, más en esa etapa de adolescencia y transición a la adultez.

Está claro que el mensaje que se envía actualmente con la música a los jóvenes es equivocado de sexo, libertinaje, excesos, violencia y deslealtad. Los estilos de ciertos artistas de moda son portando accesorios llamativos de gran valor, ropas de marcas excéntricas, que  hacen desear obtener por mera aceptación social, no es un deseo exclusivo de jóvenes.

 

Esto hace que aquellos que no poseen valores morales bien arraigados tomen la medida fácil del robo. Gran parte de los cerrajeros declaran que los jóvenes tienen una alto porcentaje de participación en las escenas de robos, a los que estos profesionales han sido testigos. Hay un mensaje equivocado en la sociedad para los jóvenes.

Formas sin fondo

 

Ha sido descubierto el poder de la melodía por encima del mensaje que emite una canción. La melodía, la mezcla de instrumentos y el género funcionan como atractivos para poder vender cada vez más discos. Lo que se dice por ese medio son emociones confusos sobre el respeto hacia sí mismo, a participar en relaciones promiscuas, a desmoralizar a la mujer como objeto sexual y al hombre como medio de generación de riquezas.

Este poder de atracción musical es con el que deben luchar los verdaderos músicos para sumar a más personas a su corriente artística, afirmar que las clásicas son aburridas y que otros géneros son los que oyen sus abuelos, es equivalente a un signo de rebeldía sin siquiera intentar que saber si les gusta.

Necesidad de aceptación

 

Obviamente no se puede generalizar, ya que hay una gran parte de jóvenes que pertenecen de manera grandiosa a respetadas organizaciones musicales, destacando los talentos, más otros que aprecian la verdadera música sin ser músicos.

No hay una regla ni teoría de que serán más productivos ni mejores personas al crecer pero es una realidad que tiene una perspectiva más positiva de la vida con otras oportunidades más que la de enfocarse en valores banales.

Encuentro con otros géneros

 

Es real la necesidad de reencontrar a los jóvenes con diversos géneros, que experimenten sensaciones distintas. Desde los sonidos más autóctonos de sus tierra hasta la música sin frontera, aquella que se escucha a otro lado de la tierra.

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